Regulación de los contratos de temporada en Cataluña: qué cambia en 2026
Vivienda
Cataluña aplica nuevas normas para los contratos de alquiler de temporada y de habitaciones, con el objetivo de proteger la vivienda residencial y garantizar mayor seguridad jurídica.
La nueva Ley 11/2025, de 29 de diciembre, introduce modificaciones relevantes en el marco jurídico, incluyendo la reforma de la Ley 18/2007, del derecho a la vivienda, y ajustes en otras normas relacionadas.
Las nuevas normas regulan de manera clara la formalización, registro y supervisión de los contratos, y buscan proteger a los consumidores, evitar prácticas abusivas y garantizar seguridad jurídica.
En este artículo te explicamos qué cambia y cómo adaptarte.
Novedades en los contratos de alquiler de temporada y habitaciones
Entre las medidas más destacadas, el texto regula:
Dos categorías de contratos. Se establecen dos modalidades según la duración y finalidad: contratos destinados a usos recreativos y contratos vinculados a motivos profesionales.
Tope de precios. Todas las viviendas con uso residencial deben cumplir los topes establecidos por la normativa catalana. Esto impide que los alquileres de temporada se utilicen como vía para eludir el control de precios.
Finalidad y acreditación del contrato de temporada. Para que un contrato de alquiler de temporada sea válido, será necesario especificar y acreditar su finalidad, evitando el uso indebido.
Registro y supervisión. La normativa prevé la creación del Registro de Grandes Tenedores de Vivienda y de la Comisión de Supervisión, con nuevas obligaciones de declaración y acreditación, así como un refuerzo del sistema inspector.
Medidas adicionales de vivienda. Se refuerza la reserva de suelo para vivienda de protección pública en futuros planes urbanísticos.
Requisitos de habitabilidad de los contratos de habitación. Los arrendamientos por habitaciones deberán cumplir condiciones mínimas de habitabilidad y normas de seguridad.
Impacto para propietarios y gestores
A lo largo de 2025 y principios de 2026 se ha detectado un aumento significativo de contratos temporales, incluidos aquellos que se utilizaban para eludir límites de precio, lo que ha motivado la intervención legislativa.
A partir de ahora, la definición clara de lo que se entiende por contrato de temporada y la obligación de acreditar su finalidad aportan mayor seguridad para todas las partes.
Con este cambio, cualquier contrato que no respete los topes de precio o no acredite la finalidad del alquiler puede considerarse irregular y tener problemas legales.
En resumen
La nueva regulación en Cataluña de los alquileres de temporada y de habitaciones refuerza el control del mercado inmobiliario residencial y busca asegurar que este tipo de contratos no se utilice para eludir topes de precios ni genere distorsiones en el acceso a la vivienda.
Redactar un contrato de 11 meses ya no será suficiente para considerarlo alquiler temporal; será necesario especificar la finalidad y acreditarla.
Para propietarios y gestores, adaptarse a esta normativa es clave para operar con seguridad y evitar sanciones administrativas.







