Salario Mínimo Interprofesional 2026: actualización oficial e implicaciones prácticas
Gestión laboral
Este 18 de febrero de 2026 se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado el Real Decreto 126/2026, que fija el nuevo Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2026 y regula expresamente el régimen de compensación y absorción en cómputo anual.
La norma establece un salario mínimo de 1.221 € brutos mensuales en 14 pagas, con efectos retroactivos desde el 1 de enero, y obliga a las empresas a revisar nóminas y estructuras salariales con criterio jurídico.
¿Cuál es el nuevo salario mínimo 2026?
Tras su aprobación, el SMI queda fijado en 1.221 € brutos mensuales, distribuidos en 14 pagas. Un incremento del 3,1 % respecto a 2025.
En términos anuales, esta cifra equivale a 17.094 € brutos. Esto supone 37 € más al mes y 518 € más al año para quienes estaban en el umbral salarial en 2025.
La actualización obliga a revisar nóminas ya abonadas este año y a regularizar las diferencias con carácter retroactivo.
¿Por qué es importante esta actualización del SMI?
El Salario Mínimo Interprofesional no es solo una cifra económica: es un indicador clave de protección social, poder adquisitivo y cohesión laboral.
Actualizarlo cada año es una medida que:
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Refuerza el poder adquisitivo de cerca de 2,5 millones de personas.
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Tiene un impacto directo en contratos temporales y jornadas parciales, incluidas las empleadas del hogar o los trabajos eventuales.
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Establece que este salario mínimo no tributará en el IRPF, garantizando que el incremento sea efectivo en términos netos.
Compensación y absorción: ¿qué establece el Real Decreto?
El Real Decreto que regula el SMI 2026 desarrolla lo previsto en el artículo 27.1 del Estatuto de los Trabajadores en materia de compensación y absorción en cómputo anual.
El criterio general es claro: la revisión del SMI no afecta a la estructura ni a la cuantía de los salarios profesionales cuando, en su conjunto y en cómputo anual, sean superiores al nuevo salario mínimo.
El decreto especifica que la revisión debe realizarse en cómputo anual global, no mes a mes.
Pueden tenerse en cuenta los ingresos percibidos por todos los conceptos salariales establecidos en:
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Normas legales o convencionales.
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Convenios colectivos vigentes.
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Laudos arbitrales.
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Contratos individuales de trabajo.
Si el salario profesional total anual supera los 17.094 €, puede operar el principio de compensación y absorción.
¿Cuándo hay que incrementar salarios?
Solo deberán incrementarse aquellos salarios que, en cómputo anual y a jornada completa, queden por debajo de este umbral.
En estos casos, deberán elevarse hasta alcanzar como mínimo los 17.094 € anuales.
Las normas o convenios vigentes continúan aplicándose en sus propios términos, con la única modificación necesaria para garantizar este mínimo anual.
¿Qué significa esto para las empresas?
Ante el aumento del SMI 2026, es recomendable:
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Auditar la estructura salarial de las categorías próximas al salario mínimo.
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Revisar el convenio colectivo aplicable.
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Analizar la estructura retributiva en cómputo anual y no solo mensual.
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Regularizar nóminas con criterio jurídico y documentación adecuada.
No se trata solo de actualizar una cifra, sino de revisar cómo está configurada la estructura salarial dentro de la organización.
Conclusión: el verdadero impacto del SMI 2026
La subida hasta los 1.221 € es relevante. Pero el cambio real está en la voluntad de asegurar que este incremento sea efectivo y no quede diluido dentro de complementos ya existentes.
Esto desplaza el foco de la cifra al criterio técnico.
Para las empresas, el mensaje es claro: no se trata solo de actualizar nóminas, sino de analizar jurídicamente la estructura salarial.
Y aquí es donde un asesoramiento laboral riguroso marca la diferencia.