Real Decreto-ley 2/2026: cambios fiscales para empresas en 2026
Empresa
El Real Decreto-ley 2/2026 permite a las empresas mantener la planificación fiscal este 2026 sin incrementos automáticos de impuestos. Pero afecta especialmente al Impuesto sobre Sociedades, el IVA, las inversiones energéticas y el régimen simplificado, con opciones para optimizar la tributación.
Impuesto sobre Sociedades: inversiones energéticas
Se mantiene la libertad de amortización para inversiones en autoconsumo energético, energías renovables, vehículos eléctricos y puntos de recarga afectos a la actividad económica. Esto permite deducir fiscalmente la inversión de forma anticipada, reduciendo el impuesto a pagar y mejorando la tesorería, aunque el resultado contable no varíe.
La inversión debe entrar en funcionamiento en el ejercicio correspondiente y mantenerse la plantilla exigida; en caso contrario, el incentivo puede perderse. La afectación a la actividad económica debe ser real y demostrable, no meramente formal.
Empresas con pérdidas: no es necesario disolver la sociedad
La moratoria que evita la disolución obligatoria de sociedades por pérdidas acumuladas durante los ejercicios 2020 y 2021 se prorroga hasta el cierre del ejercicio iniciado en 2026. Esto permite continuar la actividad sin adoptar decisiones societarias precipitadas.
Se habilitan plazos extraordinarios para reformular cuentas y celebrar juntas de socios y accionistas.
Evita tener que cerrar la empresa por pérdidas acumuladas durante la pandemia.
IVA 2026: revisión del SII y REDEME
El decreto permite revisar la permanencia en el sistema de IVA con Suministro Inmediato de Información (SII) o en el Registro de Devolución Mensual (REDEME) mediante plazos extraordinarios durante 2026.
Esta medida afecta sobre todo a empresas con liquidación mensual y puede simplificar la gestión administrativa según el volumen de operaciones. Es conveniente revisar cada caso antes de decidir.
Régimen simplificado de IVA
También se mantienen los límites del régimen simplificado y del régimen agrario, de modo que la mayoría de autónomos y pequeñas empresas no tendrán que cambiar la forma de declarar el IVA este año.
En resumen
El Real Decreto-ley 2/2026 no incrementa impuestos, pero evita que aumenten automáticamente por la desaparición de medidas temporales. Su importancia radica en la continuidad: permite mantener la planificación fiscal sin cambios bruscos.
2026 es un buen momento para revisar situaciones concretas, especialmente:
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Módulos y regímenes simplificados.
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Inversiones energéticas y vehículos eléctricos.
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Régimen de IVA y plazos extraordinarios.