Declaraciones ambientales 2025: obligaciones y plazos clave para las empresas
Gestión de residuos
El próximo 31 de marzo finaliza el plazo para presentar las principales declaraciones ambientales correspondientes a la actividad de 2025. Se trata de un conjunto de obligaciones administrativas que afectan a empresas industriales, gestores de residuos y otras actividades con impacto ambiental.
Cumplir con estos requisitos no solo es necesario desde el punto de vista normativo, sino que también contribuye a una gestión más eficiente y responsable de la actividad empresarial.
A continuación, repasamos las principales declaraciones y a quiénes aplican.
Declaración anual de residuos industriales (DARI)
La DARI recoge la información sobre los residuos generados por un centro productivo a lo largo del año.
Existen dos modalidades:
- Ordinaria: para centros de producción con más de 5 trabajadores, independientemente de si participan directamente en el proceso productivo.
- Simplificada: para centros de producción con hasta 5 trabajadores.
Declaración anual de residuos para gestores (DARIG)
Esta declaración aplica a los centros que desarrollan actividades de gestión de residuos.
En función del tipo de actividad, puede ser necesario aportar información complementaria, como en el caso de:
- Gestores de vehículos fuera de uso (VFU).
- Gestores de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).
Además, también debe presentarse la memoria anual prevista en el artículo 65 de la Ley 7/2022, de 8 de abril.
PRTR: registro de emisiones y transferencia de contaminantes
El PRTR recoge anualmente los datos de emisiones y transferencia de residuos de cada establecimiento:
- Emisiones a la atmósfera, al agua y al suelo
- Transferencia de residuos
Esta comunicación es obligatoria para determinados establecimientos y permite realizar un seguimiento del impacto ambiental de la actividad.
En el caso de las explotaciones ganaderas, el plazo de presentación se amplía hasta el 30 de abril.
Declaración anual de envases (DAE)
La DAE incluye la información relativa a la cantidad de envases y producto envasado puesto en el mercado a lo largo del año.
Esta declaración es clave para el control y la trazabilidad de los envases dentro del marco normativo actual.
Plan de gestión de disolventes (PDG)
El PDG es obligatorio para establecimientos que utilizan disolventes en sus procesos productivos o en actividades de limpieza en seco. Permite controlar y minimizar las emisiones asociadas.
Sistema automático de medición (SAM)
Los establecimientos que disponen de focos emisores con medición continua de algún contaminante deben gestionar y reportar estos datos mediante sistemas automáticos de medición.
Planificación y cumplimiento normativo
La gestión de las declaraciones ambientales requiere planificación, rigor y conocimiento normativo. Centralizar la información, validar los datos y presentarlos en plazo es clave para evitar incidencias y garantizar el cumplimiento legal.
Por ello, es recomendable revisar con antelación qué obligaciones aplican a cada actividad y asegurarse de que toda la información esté correctamente recopilada.