Bonificación en la cuota de la Seguridad Social por actividades de I+D+i
Laboral
La bonificación en la cuota de la Seguridad Social por actividades de I+D+i es una de las medidas de apoyo a la innovación más inmediatas y menos conocidas por las empresas.
A diferencia de otras ayudas, no se trata de una subvención que haya que esperar, sino de una reducción directa de costes que se puede aplicar mes a mes.
En términos prácticos, permite reducir entre un 40 y un 50 % la cuota empresarial de la Seguridad Social del personal que realiza tareas de innovación.
En este artículo respondemos a las 6 preguntas más relevantes para que puedas conocer todos los detalles de esta bonificación y saber si tu empresa puede beneficiarse de ella.
¿En qué consiste esta bonificación por I+D+i?
Se trata de una bonificación directa en las cotizaciones sociales del personal que participa en actividades de investigación, desarrollo o innovación tecnológica (I+D+i).
Esto significa que la empresa paga menos Seguridad Social por estos trabajadores, con un impacto inmediato en los costes laborales.
A diferencia de otros incentivos:
No es necesario esperar meses o años para cobrarla.
Se aplica de forma automática en la nómina, una vez reconocida.
Es compatible con otras ayudas, en determinados supuestos.
¿Qué empresas pueden aplicar esta bonificación?
Una de las grandes ventajas de esta bonificación es que no está limitada. Pueden beneficiarse:
PYMES
Start-ups
Empresas industriales
Empresas tecnológicas o de servicios
No es necesario disponer de un departamento formal de I+D ni desarrollar proyectos con patentes o resultados científicos complejos.
¿Quién puede beneficiarse de la bonificación?
Aunque a menudo se asocia a perfiles informáticos o ingenieros, la bonificación es mucho más amplia.
Puede aplicarse a cualquier trabajador que dedique una parte significativa de su tiempo a tareas de innovación, como por ejemplo:
Desarrolladores de software
Ingenieros y técnicos
Personal de producto
Perfiles que mejoran procesos, sistemas o servicios
Perfiles implicados en el diseño, adaptación u optimización de nuevas soluciones
El factor clave no es el cargo, sino las funciones reales que desempeña la persona.
¿Es necesario disponer de patentes o proyectos certificados?
Este es uno de los puntos que genera más confusión. Para aplicar la bonificación no es necesario disponer de patentes ni de resultados registrados, ni tampoco de un proyecto de I+D en el sentido clásico.
Lo que se requiere es:
Una descripción clara y coherente de las actividades de I+D+i.
Que dichas actividades sean reales, habituales y justificables.
Poder acreditar el tiempo de dedicación del personal a estas tareas.
¿Qué ahorro puede suponer para la empresa?
La bonificación puede suponer una reducción aproximada de entre el 40 y el 50 % de la cuota empresarial de la Seguridad Social del personal innovador.
Esto representa un ahorro mensual, especialmente relevante en empresas con equipos técnicos o perfiles de innovación estables.
¿Es compatible con otros incentivos fiscales?
En muchos casos, la bonificación puede ser compatible con deducciones fiscales por I+D+i, siempre que se cumplan los requisitos y no se produzca una doble aplicación sobre el mismo coste.
Por este motivo, es recomendable realizar un análisis previo de cada situación concreta.
Recomendaciones antes de aplicar la bonificación
Para garantizar seguridad jurídica y evitar incidencias, es recomendable:
Analizar bien qué funciones pueden considerarse I+D+i.
Definir claramente el porcentaje de dedicación del personal afectado.
Documentar las actividades de innovación de forma clara y ordenada.
Contar con asesoramiento especializado antes de aplicar la bonificación.
Esta medida puede marcar una diferencia importante en los costes laborales, especialmente en empresas que innovan de manera continuada, aunque no siempre lo identifiquen como I+D+i.